
Es un hecho que la crisis económica en nuestro país está lastrando el rendimiento agrícola. La falta de combustible, las dificultades para adquirir fertilizantes, plaguicidas e insumos en general, sumados a la movilidad del personal que busca otras alternativas de empleo, han llevado a no sembrar en buena parte de las tierras cultivables y a una notable baja en la producción de alimentos.
En la finca El Retiro, del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba, independientemente de sus prácticas agroecológicas que siguen los procesos naturales de producción autosustentable y la capacidad de resiliencia de sus trabajadores, también ha hecho mella esta situación. No obstante, se trata de sacar el mayor provecho de las tierras.
Actualmente, en el área dedicada a las hortalizas, se trabaja en la limpieza, preparación, siembra y recuperación de canteros. Cebollino, habichuela, espinaca, quimbombó ocupan buena parte de los huertos; donde también se aprecian ají, café, y plantas aromáticas de propiedades medicinales como la hierbabuena y la sábila.
“La idea es sembrar completamente estos campos, sin pasar por alto cada uno de los pasos que lleva el proceso de preparación de la tierra”, comenta el ingeniero agrónomo Ariel Pérez Díaz mientras revisa los cafetos, para luego señalar hacia los girasoles gigantes que se extienden por el perímetro de los canteros, los cuales funcionan como barreras naturales de plagas e insectos.
Algunas tierras de la finca se destinan para la yuca, el maíz, aguacate, limón, naranja y flor de Jamaica. En otras áreas de trabajo, se mantiene el procesamiento de mango y calabaza para la venta a la población; y se realizan mejoras a corrales y establos para la cría del ganado vacuno y ovino, con miras a aumentar su cantidad, lo que permitirá una mayor producción de leche y carne.
Mucho empeño se pone en producir alimentos, sin perder de vista la integración de los procesos biológicos y ecológicos, la regeneración de los suelos, entre otros aspectos esenciales para garantizar una agricultura sostenible. Con ello seguimos haciendo eco de nuestro eslogan: ser parte de la solución.