EL CUIDADO DE LOS JARDINES DEL CCRD-CUBA: UNA LABOR QUE TRASFORMA

Cuidar las plantas y el entorno es un acto de infinito amor
Cuidar las plantas y el entorno es un acto de infinito amor

Podría parecer una tarea cotidiana, casi inadvertida en la rutina institucional. Sin embargo, la jornada de mantenimiento y embellecimiento de los jardines del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba es un acto profundo de cuidado, amor y hospitalidad. Son las manos de Reina González, nuestra jardinera, antigua trabajadora de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, jubilada, que nos acompaña desde hace ya algunos años, las que cuidan y brindan belleza.

No es solo cortar el césped, regar una planta o sembrar otra, es preparar la casa para el que llega. Cuando una persona entra al CCRD-Cuba y se encuentra con un jardín florido, ordenado, fresco, recibe un mensaje poderoso: aquí eres bienvenido(a), aquí se te valora.

Y lo que pareciera un trabajo simple de jardinería, se convierte en un gesto teológico (hacer de la naturaleza un espacio de acogida), donde se aprecia la belleza como valor comunitario.