“LA HORA DEL CUENTO” EN EL CCRD-CUBA

Durante la representación teatral de El conejito descontento, de Freddy Artiles
Durante la representación teatral de El conejito descontento, de Freddy Artiles

El espacio didáctico-recreativo del Centro Cultural de Información y Documentación del CCRD-Cuba, “La hora del cuento”, donde se relaciona a los niños con el vasto universo de la creación literaria y con las artes en general, se dedicó a la representación teatral. La obra seleccionada fue El conejito descontento, de Freddy Artiles.

Del montaje y dirección se encargó la profesora de teatro María Caridad Rosario Álvarez. Solo restaba acudir a los trajines del saltarín hortelano que, motivado por competir en una feria y en busca de un trabajo más fácil y mejor premiado, abandona la labranza de frutas, verduras y hortalizas. Sale a probar mundo hacia lo que cree una mejor oportunidad. Lo intenta como músico, repostero y colmenero, mas siempre aparece la queja: “que si tanto practicar y practicar con la guitarra  cansa mis paticas; que si tanto batir huevos una y otra vez me deja agotado; que si me pican estas abejas”. Al final regresa a la labor que tan bien conocía y que menospreció.

De ahí deriva una de las enseñanzas de esta historia, que prontamente identifican los infantes al comentarla: cada labor es importante, y exige mucho esfuerzo y dedicación. A veces se olvida esta evidente máxima de vida. Se podría decir incluso que fue pasada por alto desde el mismo inicio de la humanidad, cuando se declaró que ciertos oficios eran mejores que otros, por lo que llevaban un mejor reconocimiento, entiéndase remuneración. Tras la historia infantil, muchos identificaron a familiares o conocidos que abandonaron el oficio en que han desplegado sus habilidades de forma óptima, para acudir a otro tal vez no tan satisfactorio, pero sí en el que obtienen mejores honorarios.

Para los peques que acudieron, como en cada encuentro, no faltó la diversión, planteada desde la propia representación teatral, como tampoco el aprendizaje o una mejor apreciación de sus realidades.