CONTRIBUIR A LA TRANSFORMACIÓN CURSO DE COCINA E HIGIENE DE LOS ALIMENTOS

En el festival culinario se obtuvieron cinco premios entre los 72 platos que compitieron en las área caliente, frío y dulcería
En el festival culinario se obtuvieron cinco premios entre los 72 platos que compitieron en las área caliente, frío y dulcería

Acercar las posibilidades de autocrecimiento a las personas en desventaja social es prioridad en el trabajo del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba. Con ello en mente, se concibieron los cursos de Cocina nivel I y de Higiene de los alimentos, impartidos en la finca El Retiro del CCRD-Cuba, a 15 jóvenes de las localidades El Cerro, El Tejar, Merceditas y Central José Smith Comas.

Se hizo en colaboración con la Casa del Chef de Varadero y fue facilitado por el Chef Orestes Hernández Mesa. De él, los iniciados en el arte culinario aprendieron los elementos básicos para desempeñarse en la cocina, desde los utensilios que no pueden faltar en esta y la gestión correcta de la temperatura de cocción, hasta la combinación de los ingredientes para conseguir platillos saludables; a sacar el máximo provecho de la materia prima; sobre la preelaboración, preparación, presentación y conservación de distintos tipos de alimentos, aplicando las técnicas correspondientes; a respetar las normas y prácticas de seguridad e higiene en la manipulación de alimentos, punto clave en este oficio.

Durante el curso, y como parte de su evaluación práctica, se tuvo la oportunidad de participar de un festival culinario organizado por la Federación Culinaria de Matanzas, en el que fueron galardonados cinco de sus integrantes.

“Una excelente promoción. Más que listos están para desempeñarse en una cocina como asistentes o supervisores de higiene”, dijo el Chef Orestes al finalizar el examen escrito. Próximamente se les entregará el certificado que así los acredita, el cual está avalado internacionalmente por World Association of Chefs Societies, asociada con la Casa del Chef de Varadero.

Para los jóvenes de estas localidades alejadas de la ciudad, este momento marca el punto de giro desde el cual pueden optar por nuevos puestos de trabajo, aparte de la mejora de sus capacidades humanas, sociales y productivas, elementos todos que pueden transformarse en valor y contribuir al desarrollo personal y el de sus comunidades.