
La familia cubana enfrenta varios desafíos en la actualidad: dificultades en la comunicación intrafamiliar; problemas en las relaciones para el respeto de límites, espacios y de la autoridad personal; utilización de métodos y procedimientos educativos inadecuados en la socialización de los más jóvenes; y otros, más cercanos a estilos de vida y de relación interpersonal.
Ante este contexto, se hace necesario crear espacios de socialización y de sano esparcimiento, acciones que, al decir de la psicóloga Valia Solis Peraza, pueden desarrollar los adolescentes y jóvenes desde sus propias iniciativas.
Es por ello que el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba tiene un trabajo continuo con familias y adolescentes. Se han realizado varios encuentros donde se dialoga sobre las acciones que desde el hogar se pueden hacer para disminuir las consecuencias de la desintegración familiar: compartir y respetar espacios, establecer diálogos respetuosos, distribuir las funciones del hogar, mantener una comunicación abierta y sin imposiciones, aprovechar las potencialidades de los miembros de la familia.
A través de dinámicas de participación, se convida a los adolescentes y jóvenes a la reflexión y al diálogo en temáticas relacionadas con la violencia, las adicciones, el uso de las tecnologías y las relaciones en el hogar.
Estos encuentros se agradecen siempre por los asistentes y cada una de las temáticas se considera significativa y necesaria para el buen desenvolvimiento en la sociedad.