
Tradicionalmente se tiene a pensar en las reuniones de trabajo como momentos aburridos y tediosos. Sin embargo, en las comunidades de Carlos Rojas y Jagüey Grande, pertenecientes a la provincia de Matanzas, estamos acostumbrados a trabajar con creatividad y alegría, no solo por la forma de proceder si no también por los valores que nos identifican.
Con esta tónica se desarrollaron los encuentros los días 23 y 24 de mayo. Participaron líderes de distintas denominaciones cristianas, lo que tributó a la riqueza del debate. Allí pensamos, sentimos, discrepamos y acordamos vías más efectivas para vincular a la Iglesia con el trabajo social comunitario. Al fomentar el debate, los facilitares del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo utilizamos técnicas de la metodología Grupos de Reflexión, propia de nuestro quehacer comunitario.
Los territorios de la zona este de Matanzas tienen escasos espacios para la socialización saludable de infantes y jóvenes. Esto, unido a los altos índices de violencia de género y maltrato infantil al interno de las familias, nos lleva a focalizar una problemática que es la invisibilidad en la sociedad y sobre la cual nuestra Institución viene perfilando una incidencia sistemática: el abuso sexual infantil. Este tiene dos rasgos muy marcados; por un lado, los maltratadores son en su mayoría hombres que violentan física o psicológicamente a niñas y, por otro, existe por parte de la familia resistencia a denunciar estos actos abusivos o sencillamente no se entera de que están sucediendo, puesto que provienen de algún familiar cercano al infante.
Por estas razones, en el final de las reuniones de trabajo proyectamos acciones de sensibilización, prevención y atención psicosocial a las víctimas, que vincularán a distintos líderes locales, las escuelas, los maestros y los padres de la comunidad, en función de incidir de forma más integrada sobre esta sensible temática.
Agradecemos al Comité Central Menonita por todo el apoyo y las siempre oportunas sugerencias para perfeccionar nuestro trabajo.