El carácter inclusivo del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba, que abarca a personas religiosas y no religiosas tanto de dentro como de fuera del país, dirige su énfasis a los sectores más vulnerables de la sociedad, entre los cuales, figuran los enfermos.
Desde sus inicios el Centro ha promovido la realización de actividades encaminadas a incorporar, de una manera natural y sin barreras, a las personas que lamentablemente han sido contagiadas por la epidemia del Sida o han clasificado como seropositivas.
Hay dos líneas temáticas mantenidas y empoderadas por el CCRD-C y que tienen un estrecho vínculo con las cuestiones relativas al VIH-Sida: el enfoque de género, encaminado a lograr la necesaria equidad que nos debe caracterizar y el abordaje de los asuntos relativos a la sexualidad humana.
Nuestra Institución ha desarrollado un conjunto sistemático de actividades académicas, con personas de todas las edades (de sexo femenino y masculino) para brindarles los conocimientos básicos sobre sexualidad, salud reproductiva y los potenciales peligros de las Infecciones de Trasmisión Sexual (ITS), así como la necesidad de asumir relaciones seguras y responsables.
Desde la creación de los Equipos de Ayuda Mutua (EAM) y la instauración del Premio Esperanza, el CCRD-C ha consolidado y ampliado su apoyo a seroafectivos y seropositivos; por lo cual ha recibido reconocimientos de varias instancias.
Hemos editado y difundido varios libros que abordan específicamente estos temas y nuestras publicaciones sistemáticas, como la revista Reflexión y Diálogo, mantienen desde hace años una sección permanente sobre Sexualidad que en numerosas ocasiones han tratado este asunto, con un vocabulario despojado de descalificaciones y considerando el pluralismo social y cultural del contexto en que vivimos. Folletos dirigidos a niños, adolescentes y jóvenes, afiches y el documental Rasgando velos, de la realizadora Lizette Vila, han centrado su interés y atención sobre estos temas, siempre con un enfoque respetuoso en línea con la diversidad y la dignidad humanas.
El equipo de especialistas (dos psicólogas, un psiquiatra y un sexólogo) que se desempeñan en el Programa de Consejería Psicopastoral brinda una atención directa a personas afectadas por diversas ITS, entre las que se incluyen a los enfermos de Sida. Ellos(as) han recibido en sus hogares la visita de nuestras trabajadoras sociales y las psicólogas; quienes les han ofrecido apoyo espiritual y en muchos casos material. Diversos trastornos psicológicos y emocionales han sido tratados mediante terapias individuales, de parejas, familiares y grupales, con el fin de lograr una mejor adaptación y aceptación por parte de la familia y la sociedad en general.
Nuestro Centro sirve de guarda y custodia de los fondos atesorados por el EAM y ha facilitado sus instalaciones para algunos encuentros y actividades organizadas por dicho equipo.
De igual modo, mediante el accionar de las psicólogas, ha desarrollado numerosas charlas educativas y conferencias, con personas sanas, en centros de trabajo, estudio e instituciones culturales del territorio; encaminadas a brindar la información necesaria a la población para que esté consciente y no actúe de manera riesgosa ante esta epidemia.
Se han organizado, con el concurso de profesionales muy competentes, varios talleres teórico-prácticos enfocados, en específico, a familiares y personas que atienden a enfermos crónicos terminales, adiestrándolos convenientemente, en el afán de procurar disminuir al mínimo los sufrimientos y humanizar en todo lo posible la etapa final de sus vidas.
DISPOSICIONES GENERALES DEL CCRD-C SOBRE EL VIH-SIDA
• El CCRD-Cuba comparte la idea central de que para los cristianos la exclusión o el rechazo no es una opción posible.
• Nos pronunciamos por fortalecer el tema de la justicia de género como una de las vías para contribuir en la prevención de una mayor expansión del VIH-Sida.
• Apoyamos el empoderamiento de las mujeres, en particular de las jóvenes, para que sean más capaces en determinar sus propios roles de género y defender sus derechos sexuales y reproductivos.
• Rechazamos cualquier norma o práctica discriminatoria hacia los enfermos con el VIH-Sida.
• Continuamos propiciando la capacitación en todo lo relativo a la valoración de riesgos y educación sexual que ayuden a los jóvenes a definir sus normas morales personales.
• Promovemos y participamos en diversas estrategias preventivas primarias, con la intención de evitar los contagios y disminuir la propagación de la epidemia.
• Evitamos en nuestros documentos oficiales el empleo de términos que descalifiquen el estilo de vida asumido por otras personas, partiendo del total respeto a la diversidad y a la individualidad.
• Estimulamos, por diferentes vías, brindar información científicamente fundamentada, para que toda conducta sexual sea debidamente protegida, siempre respetando el estilo de vida y la escala de valores de los seres humanos.
• Mantenemos como un principio inviolable la confidencialidad de enfermos y familiares que establezcan alguna relación con la Institución.
• Promovemos la inclusión de enfermos de VIH-Sida en actividades que les ayuden a sentirse no marginados, sino parte de la sociedad en que vivimos.
ESTRATEGIA O PLAN DE ACCIÓN PARA GARANTIZAR EL CUMPLIMIENTO
DE LA POLÍTICA DEL CCRD-C SOBRE EL VIH-SIDA
• La Pastoral para la Reflexión y el Diálogo mantendrá como un eje transversal en sus actividades el abordaje y tratamiento justos hacia las personas afectadas por la epidemia del VIH-Sida.
• Tanto la Consejería Psicopastoral como la Pastoral para la atención a personas con discapacidad, ancianos y/o necesidades especiales continuarán brindando y fortaleciendo su atención tanto a seroafectivos como seropositivos.
• La Directora Ejecutiva y el Vicedirector propiciarán despachos con los responsables de los EAM, para tratar asuntos de interés.
• En los Consejos de Coordinación se pasará revista al cumplimiento de estas acciones.