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    La sociedad cubana que vive en la Isla, cambia aceleradamente. Durante un proceso, que ha ocurrido en los últimos quince o veinte años, ha ido perfilando diversos imaginarios de Cuba. En medio de esa influencia mutua entre múltiples imaginarios se realiza una reforma oficial del modelo cubano, que pretende ser universal e integral. Las autoridades han logrado comenzar a renovar los mecanismos gubernativos, la economía, y las posibilidades para expresar las opiniones y dialogar, así como la intensidad de las relaciones internacionales. Todo esto, con la intención de hacer evolucionar la sociedad cubana y el modelo social de la Isla.
    Se ha avanzado en la búsqueda de la efectividad del desempeño gubernativo. Para lograrlo, se ha tratado de reducir e integrar el aparato ejecutivo y administrativo del país. En ese sentido, igualmente se ha procurado una dinámica de gestión más organizada y se ha ido rejuveneciendo al Consejo de Ministros. Se pretende, además, reformar el parlamento cubano, para hacerlo más dinámico, más activo y más efectivo.
    En cuanto a la reforma económica, en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba fueron refrendados un conjunto de lineamientos que deben regir la actual gestión de ese ámbito y sus perspectivas. El contenido del documento permite una interpretación amplia y profunda de las reformas que hemos de asumir. Sin embargo, hasta el momento se avanza con suma precaución y lentitud (solo se ha logrado implementar el 21%). Hasta ahora dichas transformaciones se concentran en cierta descentralización de la economía estatal, en la promoción de la inversión extranjera, en la apertura a un sector privado y cooperativo de pequeña y mediana escala, así como en la eliminación de prohibiciones al consumo, donde tienen un mayor espacio las relaciones de mercado.
    Del mismo modo, se trabaja en la promoción de garantías para nuevas realidades sociales. Actualmente se prepara una modificación de la Ley de asociaciones, con el propósito de facilitar la legalización de esa emergente subjetividad ciudadana. Esto, como es lógico, ha demandado además el estudio acerca de la creación de posibilidades para una mayor participación de la ciudadanía, y de todos los nuevos proyectos sociales, en la toma de decisiones públicas y en las gestiones de gobierno. Para ello, en esto momentos, se trabaja en una nueva Ley electoral. Algunos intelectuales analizan y debaten sobre estas dos leyes. Igualmente, la sociedad está a la espera de la consulta popular que se realizará en torno a la propuesta oficial acerca de tales normas jurídicas. En tal sentido, también se trabaja y se dialoga sobre la necesidad de reformar, en el momento adecuado, la actual Constitución de la República.
    Todo este proceso interno, que demanda correcciones y pasos subsiguientes, se efectúa en medio de un ajuste de las relaciones internacionales. Cuba y Estados Unidos han comenzado un inusitado proceso de restablecimiento de las relaciones bilaterales. Cuba y la Unión Europea, a su vez, trabajan con solidez en la concretización de un Acuerdo de diálogo político y de colaboración. Todo esto, acompañado de un impulso de las relaciones con países importantes como por ejemplo: China, Rusia y Sudáfrica. Por otro lado, se hace imperioso resaltar que este desarrollo multilateral de las relaciones internacionales de Cuba pretende pasar por un proceso, intenso y agudo, de integración de la Isla en los mecanismos de América Latina y el Caribe. Con esto último se procura atenuar las asimetrías en las relaciones con los países poderosos y realizar la vocación latinoamericanista de la nación cubana.
    En septiembre del 2015 Cuba recibió –por tercera ocasión en diecisiete años– la visita del Santo Padre, la cual impactó significativamente, tanto en el mundo religioso como secular cubanos. La visita efectuada por el Papa Francisco a Cuba representa la cumbre de los esfuerzos por reconciliar dos países con grandes diferencias ideológicas, que debe traer consigo profundos cambios para la vida de nuestro país.
    La economía, a pesar de los números globales que exhiben un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 4%, no evidencia en la cotidianidad de la población ningún avance significativo, más bien todo lo contrario: los precios y el desabastecimiento de los alimentos continúan aumentando, y las prestaciones de los servicios se deterioran ostensiblemente. Preocupante es para el año 2016 la contracción de la economía en un 2%.
    Un largo período de sequía provocó que el país decretara estado de emergencia nacional, pues los niveles de los embalses y el manto freático bajaron a la mínima expresión. Hubo prácticamente que suspender los regadíos, por lo cual los suelos se han visto afectados en muchos territorios, disminuyendo la producción de granos como el arroz y frijoles, renglones fundamentales en el país.
    No obstante, tras ese período de seca, se iniciaron varias jornadas de lluvias torrenciales que provocaron afectaciones en viviendas, instalaciones sociales e infraestructura.
    Según datos oficiales, en la provincia de Matanzas dimitieron 4 054 usufructuarios. La mayor causa ha sido la renuncia de estos por falta de insumos y equipamiento necesario.
    La población del territorio ha continuado un aumento desproporcionado (153 000 habitantes, a un ritmo de un 3% anual) en virtud de la continua migración interna de personas provenientes de las provincias orientales y de otras regiones del país, lo cual ha implicado una extrema tensión en la infraestructura de servicios educacionales y de salud, que no están en condiciones de soportar estos inusitados crecimientos, sin que existan Planes de Desarrollo por parte del Gobierno local.
    En cuanto a las iniciativas económicas no estatales se estima que en el 2015 existen entre 500 000 personas incorporadas a esta modalidad de trabajo y hasta 1 419 000 vinculados de una forma u otra a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYME). Es reconocido que el enfoque de las cooperativas va en declive y abundan en nuestros espacios las asociaciones y/o grupos de microempresarios que se unen con fines comunes. (Las cooperativas están siendo una barrera por lo complejo y demora en los procedimientos legales).
    En nuestro territorio se expresa una variada gama de emprendimientos, y Cárdenas constituye el municipio con mayor número en esta modalidad (se publicó por el Telecentro Local la cifra de 11 000 personas vinculadas al sector no estatal, número reservado, pues solo representa el 7% de la población). Aunque existe cierta fluctuación entre los que cierran sus negocios y los iniciantes en la actividad no hay señales de una desvalorización de esta forma a nivel social.
    A pesar de que el balneario de Varadero, polo turístico más importante del país, perteneciente al municipio de Cárdenas, aporta al presupuesto estatal el 45% de los ingresos netos, el presupuesto del municipio se reducirá en 19 000 000 millones afectando el funcionamiento de los servicios más importantes y necesarios como educación, salud y agricultura.
    En cuanto a nuestro Centro, hemos sufrido una severa disminución presupuestaria, como resultado de las tasas de cambio del euro y del dólar canadiense frente al USD, además de que dos de nuestras tradicionales Copartes (AIN y PWRDF) se han retirado de la colaboración en nuestro país, obligándonos a adoptar un grupo de decisiones impostergables, en función de preservar los principales Programas de la Institución.
    En el VII Congreso del Partido, Raúl Castro fue explícito: “El incremento del trabajo por cuenta propia y la autorización de la contratación de fuerza de trabajo ha conllevado en la práctica a la existencia de medianas, pequeñas y microempresas privadas que hoy funcionan sin la debida personalidad jurídica y se rigen ante la ley por un marco regulatorio diseñado para las personas naturales dedicadas a pequeños negocios que se realizan por el trabajador y su familia”.
    Se anunció que se deberán debatir los cambios necesarios en la Constitución, para actualizarla respecto a las reformas que se han desarrollado.
    Esta es una de las admisiones teórico-conceptuales más importantes vistas en el VII Congreso.
    Quedó claro que el nuevo modelo económico no sería aprobado en este evento, como se había anunciado, y se reconoció la existencia de pequeñas y medianas empresas, pero recalcando la prevalencia de la propiedad estatal. En lo político se anunciaron límites de edad para los dirigentes y la permanencia del socialismo como sistema, con un único partido para dirigirlo.
    Examinar cada uno de estas aristas tendrá como telón de fondo la exhortaciones de Raúl de que los consensos no caerán del cielo, sino que se construyen con la información, la polémica franca y la preparación de cada cual para tener la capacidad de anticiparse en lo posible a los problemas generados por cada nueva medida o cambio introducido en las dinámicas de la sociedad cubana, mucho más allá de los caminos economicistas.
    Reconocido es que solo se ha cumplido el 21% de los Lineamientos a implementar para las transformaciones sobre los problemas económicos, sociales y políticos del país, por lo que no esperamos grandes cambios para los siguientes cinco años y sí un estancamiento en sistemas de participación ciudadana.
    Se conoce por estudios que ya existe un 30% de la población viviendo los límites de pobreza y una población altamente envejecida que llegará a más del 30% para el año 2030.
    Esto implicará un alto reto para las instituciones de la sociedad civil cubana en los próximos años.
    Coincidimos con la idea de que es imposible planificar rigurosamente el desarrollo contemporáneo, esto un mito.
    Según el economista cubano Pablo Monreal, la planificación del desarrollo pudiera ser el próximo gran espacio de participación popular sistemática en el perfeccionamiento de la sociedad cubana. Las tecnologías de la información y comunicación contemporáneas y la rápida extensión de procesos de producción colectiva de conocimientos, hacen posible algo que es necesario para el desarrollo de Cuba: disponer de un sistema en red de retroalimentación en tiempo real del cambio, y de bancos de datos masivos de posibles soluciones para el desarrollo. Con ello, existiría entonces la posibilidad de ofrecerle al desarrollo nacional una inteligencia colectiva muy superior a la que podrían proporcionar los expertos, así como un mecanismo adaptativo mucho más ágil y eficiente que el que pueden brindar las posibles consultas periódicas de documentos.